PITCHERS DE JUEGO Y CON ALMA: HIPPO VAUGHN

vaughn y toney

Por Andrés Pascual

En la historia del beisbol han existido pitchers que tuvieron una labor brillante durante su carrera o durante parte de esta; sin embargo, la fanaticada, incluso la crónica, a veces los relaciona con un inning, con un juego, “el momento de la verdad”, a la hora de fabricarle un monumento a su nombre, uno de ellos fue Hippo Vaughn (foto con Toney).

Vaughn fue un gigantón del box (6’4) con arte e inteligencia, que lanzó para los Cubs de Chicago entre 1913-1921 y en 5 campañas ganó 20 ó más juegos, .

En 1918 obtuvo la Triple Corona del Pitcheo por 22-10, 1.74 pclp, 8 lechadas, 290.1 entradas y 148 ponches.

El serpentinero llegó a los Oseznos procedente del Kansas City, antes intentó graduarse infructuosamente con los Yankees y con los Senadores.

Vaughn fue un soldado de “la vieja guardia”, de código de honor, de los que ponían la bandera del club por encima de todo, de moral a toda prueba, que el jugador mercenario se encargó de violarlo, de pisotearlo.

Hace muchos años, Hal Totten, cronista preferido de Eladio Secades y de Pedro Galiana en inglés, porque, para el Maestro de las Estampas, “era un archivo ambulante de estilo desenvuelto y ameno, difícil para el que escribe y fácil para quien lo lee…” le hizo una sugerencia al pitcher que se convirtió en una entrevista de inapreciable valor: “EL DÍA DE SU VIDA…”

-¿EL DÍA DE MI VIDA? un desafío entre Chicago y Cincinnatti el 2 de Mayo de 1917, jugamos donde está hoy Wrigley Field, en aquel entonces Weegham Park.

Moda que nunca abandona a los que quieren imponerse en una discusión “a como dé lugar”, según Hippo, al partido asistieron una más que ridícula concurrencia de alrededor de 2,000 fanáticos, sin embargo, contaba el veterano, a través de su vida leyó o se encontró con tanta gente que “estuvieron allí”, que, reafirmó, “posiblemente pasen de 15,000”.

Que un pitcher se encuentre en su mejor momento no es raro, que coincidan dos en plenitud de forma como oponentes es lo único que puede lograr EL JUEGO MEMORABLE, el duelo de pitcheo digno de los anales del deporte.

-Ni a Fred Toney ni a mi-señaló Vaughn-, nos habían conectado de hit en los primeros 9 innings del juego, fue una masacre contra los bateadores de ambos clubes, un rosario de ceros, festín de machucones, de elevados inofensivos y de mansos roletazos. Yo estaba tan bien enfocado que no advertí que Toney estaba en igual forma.

-Periodista ¿Quiere escribir algo importante sobre el beisbol de antes? Se jugaba con tanto amor propio que no se daba el caso de que el pelotero de un club le dirigiera la palabra al contrario en el terreno. Se entendía como un síntoma de debilidad. Hoy los peloteros felicitan y aplauden la proeza del enemigo contra su propio equipo.

-Los 3 outs del 9no los colgué como sigue: el cubano Cueto pegó una línea baja a Charles Deal en 3era; ponché a Khun y llegó Toney, bateador peligroso, pero también lo ponché con rectas duras y pegadas.

-Toney también nos retiró de uno, dos y tres, me sentía raro, cansado, pero mantenía la velocidad, el coraje, la codicia y el control, todavía me esperaba el décimo…

-El primer bateador, Getz, murió en foul al catcher; entonces Larry Kopf me dio hit de línea corto al centro…Nealy lo sigió con elevado a Cy Williams al central y Hal Chase elevó otro, fácil, a las manos de Willams, que se colocó e intentó fildearla pero la bola cayó al suelo…

-Sobre el error, Kopf llegó a 3era y Chase robó segunda inmediatamente, la jugada que se presentó después ha sido motivo de discusiones durante años: bateando el indio Jim Thorpe, que trataba de dar la talla en beisbol, le tiré una curva y produjo un machucón flojo hacia la 3era, salí, fildeé y, aunque conocía mejor que nadie que el tiro debía ser a primera, también sabía que sacar al bólido olímpico era un menudo problema, entonces decidí tirar a home, perfecto, tanto que Kopf decidió regresar a la antesala, pero mi catcher Wilson, que estaba como atontado, no la fildeó, la bola le dio en el medio del peto y rodó hacia su mano derercha dentro del terreno y anotó el hombre; mientras seguía ensimismado Wilson, en el limbo, el corredor Chase se disparó para el home, entonces le grite al receptor ¿Vas a dejar que anote ese también? Por los gritos se recuperó y sacó a Hal en home, pero ya había entrado la carrera que significó mi derrota. Wilson se cansó de llorar, de pedirme disculpas, a fin de cuentas, es el juego de pelota.

-Mi estado de indefensión fue tan grande, que busqué a Toney en los vestidores y le dije: “si no vuelve a pitchear así más nunca volverá a ganarme…”, no lo hizo y lo superé como 12 veces seguidas.

Con un solo hit en el juego concluyó el acaso más memorable duelo de pitchers de la historia, la derrota de Vaughn, a quien le sacaron dos veces la pelota del cuadro, se produjo por uno de esos momentos tontos irremediables, que solo pueden explicarlo quienes los hayan vivido, como Merkle, como Camaleón García contra Puerto Rico mientras jugaba la 3era base de Venezuela durante la 6ta Serie del Caribe…

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